Cómo cuidar un bonsái de almendro

Dentro del mundo del bonsái, hay muchos más fáciles de cuidar que los de los supermercados (que son fáciles, salvo los Ficus, que no tienen nada). Tal es el caso del bonsái de almendro, un bonsái pensado para principiantes y muy fácil de conseguir.

Pero, ¿cómo se cuida un bonsái de almendro? Si quieres tener uno y no sabes cuál es la principal preocupación de este árbol, entonces debes leer esto que hemos preparado para ti.

¿Cómo es el almendro?

¿Cómo es el almendro?

fuente de enseñanza

El almendro se caracteriza por ser uno de los más utilizados en climas áridos y con mucho sol. Y eso a pesar de que proviene de Asia Central. Hoy se ha extendido a muchas regiones del mundo, especialmente en el sur de España.

nombre científico Amygdalus communisEste árbol es caducifolio y de rápido crecimiento. Tiene una madera blanca y clara que la hace resistente al agua y puede alcanzar los 10 metros de altura. No tolera las heladas pero sí el calor.

En cuanto a las hojas, son anchas y tienen pecíolos largos. Además, las flores, entre blancas y rosadas, son las más bonitas (compitiendo con las del cerezo). Florece siempre en los meses de enero y febrero (aunque algunas son más tempranas).

Por último, tenemos la fruta, que se recolecta en agosto, septiembre y octubre, las almendras, que son ricas en calcio, hierro y proteínas.

¿Y como bonsái? Para tener un almendro bonsái es necesario tener una semilla o esquejes de almendro o pre-bonsái. Esta puede alcanzar un máximo de un metro, aunque las más bonitas son las más pequeñas. Pasan por las mismas etapas que un almendro normal, floreciendo (flores mucho más pequeñas en este caso) y dando almendras pequeñas en algunos casos.

Cuidado del bonsái de almendro

Cuidado del bonsái de almendro

Fuente: viveros de Shanghai

Después de ver algunas de las principales características del almendro, es hora de aprender a cuidar un bonsái de almendro. Por lo general, no requiere de grandes cuidados, pero es importante conocerlos para saber cómo mantenerlo desarrollándose saludablemente y que no le de complicaciones (y disfrute de ello).

Lugar

Si quieres que tu bonsái de almendro esté bien y feliz allí donde lo pongas, ten en cuenta que necesita mucho sol. Montones de.

Son árboles que, incluso en miniatura, necesitan varias horas de luz solar directa, por lo que debes considerar un sitio así. De hecho, si la pones en semisombra o sombra, notarás que las hojas se marchitan, y que también se caen y habrá menos.

Por eso, aunque sea un bonsái, es mejor colocarlo en el exterior, y no en el interior. Por supuesto alejado de corrientes de aire que pudieran afectarlo.

Temperatura

Como comentábamos antes, los almendros no toleran las heladas. Ahora, eso no significa que morirás por un monarca, ni mucho menos. Los almendros son árboles muy resistentes y una vez que se han adaptado a su entorno, pueden tolerar el frío e incluso las heladas.

Sin embargo, en el caso de un bonsái, son más frágiles y hay que protegerlos si la temperatura baja demasiado, sobre todo para evitar que las raíces sufran.

tierra-

El bonsái de almendro no es de los que tiene problemas con la tierra, porque lo cierto es que se adapta a todo. pero si realmente quieres mantenerlo sano, lo mejor es hacer una combinación de tierra y drenaje, como akadama y kiryuu o akadama y pomice.

Debes tener en cuenta que el pH de este árbol debe estar entre 5,5 y 8,4.

Irrigación

El riego de un bonsái de almendro no tiene por qué ser abundante, al contrario. Los almendros toleran muy bien la falta de agua. De hecho, el mal uso del riego puede tener un impacto negativo.

Por eso, lo mejor es regarla una vez a la semana en verano y cada dos o tres semanas en invierno (en algunos casos también se puede regar mensualmente).

Lo que te asegura saber cuándo regar es la tierra. Si se seca muy rápido, debes regarlo y luego esperar a que se seque, y si lo hace, espera otros 1-2 días para volver a regarlo.

Paso

Los almendros siempre se fertilizan durante su época de crecimiento, que es cuando más nutrientes necesitan para desarrollarse. Normalmente se utilizan bolitas o gránulos que se deshacen en la tierra y le van dando alimento poco a poco.

En general, debes tener en cuenta que se debe pagar una vez por semana o cada dos semanas. En invierno esto tendrá que ser cada 2-4 semanas.

Cuidado del bonsái de almendro

Fuente: Real Jardín Botánico

poda

Aquí tenemos que explicar que hay dos podas diferentes, por un lado la de las ramas; y, por otro lado, el de las raíces.

La poda de las ramas debe hacerse siempre antes de la floración (y ten en cuenta que esto se hace entre enero y febrero). Por ello, se recomienda realizarlo a finales de otoño o principios de invierno.

Al podar las ramas, debe comenzar con las ramas que parecen muertas o dañinas y luego continuar con las ramas que se cruzan. Eso sí, cuidado con las ramas con cogollos, porque estos pueden indicar que florecerán pronto.

En cuanto a la poda de raíces, el bonsái de almendro es una de las formas que muchos han tenido para encoger la maceta (y hacerla más pequeña manteniendo la misma estructura). Eso sí, hay que tener cuidado porque si nos pasamos de la raya, las ramas se pueden secar. Por tanto, hay que tener más cuidado cuando el almendro es más viejo.

Plagas y enfermedades del bonsái del almendro

Aunque el bonsái de almendro no presenta grandes plagas ni enfermedades, existen algunos problemas que pueden surgir relacionados con el riesgo o la falta de sol.

Multiplicación

Como te decíamos antes, la reproducción de un almendro se hace por su fruto, la almendra. Pero si quieres acortar el tiempo, siempre puedes hacerte con un esqueje o almendro.

Algunas tiendas de bonsáis también tienen almendros pre-bonsáis que están listos para convertirse en bonsáis. Además, no son demasiado caros y te ahorrarán unos años de desarrollo.

¿Tienes dudas sobre los cuidados del bonsái de almendro? Preguntanos.

Gracias por leer bosquevirgen.com. ¡Hasta pronto!

Deja un comentario