Todo lo que necesitas saber sobre las verduras

los vegetales y las verduras son alimentos bajos en calorías, ricos en agua, fibra, vitaminas y minerales. Su efecto antioxidante las hace imprescindibles en nuestra dieta. Este trabajo analiza el valor nutricional de las principales frutas y verduras y ofrece algunas sugerencias sobre sus riesgos alimentarios y métodos de cocción adecuados para estos alimentos.

En este artículo te vamos a hablar de las características de las verduras, los principales tipos y su importancia.

verduras y hortalizas

vegetales

El grupo de las verduras incluye una gran cantidad de alimentos vegetales de la huerta. Se denominan vegetales aquellos cuyas partes comestibles (tallos, hojas o inflorescencias) son de color verde. Es un grupo de alimentos que actúan como antioxidantes naturales junto con las frutas. Debemos fomentar su consumo, porque solo cuando están presentes de forma natural podemos absorber los antioxidantes en perfectas condiciones y hacerlos funcionar. Suplementos o alimentos ricos en antioxidantes no pueden proporcionar las 3-5 porciones de verduras que necesitamos en nuestra dieta diaria.

Las verduras y hortalizas tienen dos características principales: fibra y agua que aportan innegables beneficios nutricionales (los principales componentes de estos alimentos representan el 80-90% del total). Su valor energético es muy bajo porque apenas aportan macronutrientes. A excepción de los alimentos ricos en almidón, el contenido de carbohidratos de verduras y hortalizas no debe exceder el 10%. Además, contienen importantes minerales y vitaminas, por lo que son parte esencial de la dieta que mantiene el funcionamiento normal de nuestro organismo.

Las vitaminas que debemos destacar son: provitamina A (β-caroteno), vitamina C y ácido fólico. Esto se debe a que otras verduras como los cereales y las legumbres o los productos de origen animal a menudo carecen de ellos. También aportan niacina, vitaminas B1 y B2. En cuanto a los minerales, estos aportan principalmente potasio, pero también una pequeña cantidad de calcio y hierro, que no se pueden pasar por alto. También contienen vitamina C que facilita la absorción de este hierro.

Riesgos en su consumo

Fruta

Existen algunos riesgos al consumir vegetales como los siguientes:

  • moldes: Se pueden encontrar en la mayoría de los alimentos vegetales o mezclas de alimentos, que incluyen vegetales. Algunos de estos mohos forman toxinas con alta actividad patógena, por lo que si mostramos las colonias vellosas características de los mohos, tenemos que rechazar todo el producto.
  • Listeria monocytogenes: Se puede encontrar en verduras frescas y cultivarse en cámaras frigoríficas. Para prevenir y controlar su crecimiento, se recomienda cocinarlo a una temperatura adecuada en la medida de lo posible antes de consumirlo.
  • Clostridium botulinum: Es una bacteria que produce toxinas con gran potencial tóxico. No puede crecer en presencia de oxígeno y puede soportar un tratamiento térmico menos intenso. Cuando las verduras entran en contacto con el suelo, pueden contaminarse con estas esporas.

El problema no es con los productos frescos, porque tienen oxígeno, están refrigerados y las verduras tienen muchos microbios que competirán con microbios peligrosos. El problema está en la comida enlatada. Realizar un tratamiento térmico destruirá la mayor parte o la totalidad de la flora competidora. Si las esporas botulínicas están libres son competidoras, en ausencia de aire pueden multiplicarse y formar toxinas. En estos casos, el riesgo es muy alto y puede ser fatal.

En el ámbito industrial, este riesgo es bien conocido y totalmente controlado. En el ámbito doméstico, sin embargo, no es así. El problema de fondo radica en la producción nacional de alimentos enlatados, que pueden provocar intoxicaciones botulínicas por no estar controladas. En estos casos, la solución es calentarlo durante mucho tiempo para conservarlo y asegurar la destrucción completa de los microorganismos.

Sustancias que no son nutritivas

Las hojas de espinaca o remolacha contienen oxalato. Se unen al calcio, limitan su absorción y, a menudo, intervienen en la formación de cálculos renales (cálculos renales) en personas susceptibles.

El repollo contiene sustancias que provocan bocio, que pueden fijar el yodo en los alimentos, impidiendo su absorción y provocando bocio o carencia de yodo.

En cualquier caso, el uso repetido y prolongado son requisitos previos necesarios para los problemas. Debido a la diversidad de la dieta, estos problemas son actualmente difíciles de evitar. Sin embargo, te recomendamos llevar una dieta variada y equilibrada.

¿Cómo cocinar correctamente las verduras?

vegetales en la dieta

La cocción de las verduras favorece su absorción y les confiere mejores propiedades sensoriales, pero también se pierden grandes cantidades de vitaminas hidrosolubles, que acaban en el líquido de cocción, especialmente B1 y C (25% a 60%). Los minerales no se destruyen, pero terminan en el líquido de cocción. La pérdida se debe a los siguientes factores:

  • Oxidación.
  • Alta temperatura.
  • La cocción tomó demasiado tiempo.
  • Disolver en el líquido de cocción.

Para minimizar las pérdidas, debemos:

  • Si es posible, cocinar en el horno con piel (pimientos, patatas).
  • Cortar en trozos grandes para reducir la pérdida de contacto con el agua.
  • Cocine con la menor cantidad de agua. La olla a presión y la cocción al vapor son las mejores opciones.
  • Aprovecha al máximo el agua de cocción.
  • Si es posible, agregue unas gotas de jugo de limón o vinagre a la cocción para mejorar el ambiente ácido y proteger las vitaminas.

Diferencias entre verduras y hortalizas

Según la RAE, el término hortaliza se define como “plantas comestibles cultivadas en huertas”. En otras palabras, se refiere a todos los vegetales que comemos, sus raíces, hojas, semillas, frutos, tallos, bulbos, etc. Los vegetales no contienen granos ni frutos.

Debido a su amplitud, las verduras se pueden dividir en:

  • tallos comestibles: Son lo que solemos llamar tubérculos. Es un tallo de engorde que crece bajo tierra y sirve para alimentar al resto de la planta. Son, por ejemplo, tallos comestibles: patata, boniato o jengibre.
  • Fruta: Forman parte de las hortalizas y se encargan de la protección de las semillas y de su dispersión. La calabaza, la berenjena y el tomate son ejemplos de frutas.
  • bombillas: Son hortalizas que suelen tener forma redonda, acumulan reservas y suelen crecer bajo tierra. Algunos ejemplos de bulbos son el ajo y la cebolla.
  • zanahorias comestibles: como su nombre lo indica, esas zanahorias que se pueden comer. Zanahorias, chirivías y chirivías son ejemplos de raíces comestibles.
  • Vegetales: Son la parte verde de las hortalizas, para ampliar aún más el término cabe señalar que pertenece al sector alimentario más que al sector vegetal, la RAE las define como “hortalizas, especialmente hortalizas de hoja verde”. Podemos pensar en las verduras como cualquier verdura comestible con tallos y hojas tiernos, aunque hay algunas excepciones, como la coliflor y el brócoli, comemos sus flores y se consideran verduras. Ejemplos de verduras, lechuga o brócoli.

Verduras de temporada

cultivo de vegetales

Veamos cuáles son los mejores meses del año para cada verdura, según la temporada:

  • Enero y febrero: Acelga, achicoria, alcachofa, apio, borraja, brócoli, calabaza, canónigos, cardo, cebolla, chirivía, col, escarola, coliflor, escarola, espinacas, grelos, haba, hinojo, jengibre, lechuga, puerro, remolacha.
  • Marzo: igual que en enero y febrero excepto ajos tiernos, berros, borrajas, brócoli, espárragos, guisantes y guisantes dulces.
  • abril y mayo: acedera, achicoria, ajos tiernos, alcachofas, berros, brócoli, cebolla, hoja de col, coliflor, espárragos, guisantes, habas, guisantes, judías verdes, puerros, rábanos, remolachas, zanahorias.
  • Junio: acedera, ajetes, berros, calabacines, cebollas, espárragos, judías verdes, lechuga, patata nueva, pepino, pimiento, rábano, remolacha, zanahoria.
  • Julio y agosto: berenjena, calabacín, cebolla, judía verde, lechuga, patata, pepino, pimiento, champiñones, okra y tomate.
  • Septiembre: Acelga, berenjena, boniato, calabaza, cebolla, champiñón, chirivía, lechuga, okra, patata, pepino, pimiento, puerro, tomate.
  • Octubre: acelgas, alcachofas, apio, boniato, calabacín, calabaza, canónigos, cebolla, champiñón, chirivía, col, coliflor, lechuga, puerro, remolacha.
  • Noviembre: Acelga, alcachofa, apio, boniato, borraja, brócoli, calabaza, canónigos, cebolla, champiñón, chirivía, col, coliflor, escarola, hinojo, madroño, puerro, remolacha.
  • Diciembre: Acelga, alcachofa, apio, boniato, borraja, brócoli, calabaza, canónigos, cardo, cebolla, col, coliflor, escarola, escarola, espinacas, hinojo, jengibre, lechuga de invierno, puerro, remolacha.

Cultura

cultivado acelga

De forma general, vamos a conocer los aspectos más importantes que se necesitan para cultivar hortalizas:

Debe encontrar un área que reciba mucha luz solar durante: al menos 6 horas al día. También tenga en cuenta que la zona no debe estar demasiado fría ni demasiado caliente, porque las temperaturas por debajo de 5 a 10 grados o por encima de 35 pueden dañar sus cultivos. Otro aspecto a tener en cuenta es el viento, por lo que es recomendable buscar un lugar resguardado, o si no hay elementos que protejan a nuestras plantas.

Un aspecto fundamental en el cultivo de hortalizas es el riego. Cada uno necesita una cantidad diferente de agua. El suelo debe contener muy buenos nutrientes y bien drenado para no acumular agua de riego ni de lluvia.

Por último, tenga cuidado con los diferentes plagas y enfermedades que pueden afectar a los cultivos. Cualquier vegetal será vulnerable a una plaga o enfermedad. Solo necesita estar atento y estar bien informado al respecto.

Espero que con esta información puedas aprender más sobre todo este tema.

Gracias por leer bosquevirgen.com. ¡Hasta pronto!

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